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Formacion de los oficiales, las amistades, fortalecen ATU

Una tarde al principio de este mes me reuní y di la bienvenida a otro grupo de oficiales nuevos de ATU que pronto comenzarán las negociaciones del contrato cuando vuelvan a casa. El grupo de 29 estaba asistiendo a nuestras clases de coste del contrato en el Centro Marítimo de Baltimore.

Los nuevos oficiales están emocionados por las idas y vueltas de sus campañas electorales; están eufóricos, con toda la razón, por sus victorias. Pero después, ¿qué?

Hay una película de cine de 1972 titulada “El Candidato” (“The Candidate”, en Inglés) con Robert Redford como protagonista. La película comienza con Redford, un abogado joven, bien parecido y con principios, defensor de la lucha por los derechos de los trabajadores de granjas y de otras causas progresistas. Hay una próxima carrera electoral en el Senado para un asiento ocupado por un titular atrincherado, poderoso. Todos los posibles rivales se han desvanecido frente a los números de las encuestas del titular y del poder percibido. ¿Qué va a hacer el partido?

Los manipuladores, políticamente espabilados, ven en Redford a un candidato que se ve bien en la TV que podría ganar. El padre de Redford, ya jubilado, es un antiguo ex gobernador, quien podría echarle una mano para ayudarle. Redford está reacio a buscar la ayuda de su padre. Tiene una relación de amor-odio con su padre que fue un maestro de la clase de esquemas políticos que a él le repugnan; esquemas que están en contradicción con los principios en los que él cree y que quiere.


¿Qué hacemos ahora?

Pero los manipuladores espabilados triunfaron. Ellos convencieron a Redford de que ganar el escaño en el Senado es la forma más efectiva en la que él podría promover su agenda y cambiar el “statu quo” (el estado de las cosas tal como están ahora). Poco a poco, según la campaña se va desarrollando, bajo la presión de los manipuladores políticos, el candidato modifica las posiciones de sus principios muy ligeramente para darle suficiente margen para esquivar una respuesta aquí o un compromiso allá. Y con la ayuda de su padre en el último minuto, él gana.

Cuando la película está cerca del final Redford está en su mejor momento, ligeramente inclinado sobre el podio para hacer contacto visual con los partidarios, pasando la mano por su pelo y luego poniéndose estratégicamente el puño en la boca mientras se aclara su garganta para hablar. Al final del discurso, Redford sale corriendo por un pasillo de servicio del hotel, y agarra a su asesor político principal, y le dice, “Tenemos que hablar”.

Ellos se meten en un cuarto vacío, con la cámara estrechando el enfoque hacia la cara de Redford, que ahora es una cara de incertidumbre. Dándose cuenta de que la campaña está terminada y que él no tiene un plan sobre como gobernar, él pregunta “¿Qué hacemos ahora?”
Oficiales recientemente elegidos pueden quedarse atrapados en el atractivo del poder efímero de su nueva posición, y la línea de admiradores que parece interminable durante la noche de las elecciones. Pero después, cuando llega la mañana, viene la pregunta “¿Qué hago ahora?”


La Formación no termina en la puerta del aula

A diferencia de la situación en que el “El Candidato” se encuentra a si mismo, a nuestros oficiales locales se les proporciona formación/capacitación continuada en el aula para ayudarles en sus retos del día a día. Pero la formación no se para en la puerta de la clase. El tiempo informal que los oficiales comparten con sus homólogos de todo Canadá y Estados Unidos proporciona oportunidades para discusiones compartidas, ideas  intercambiadas y debatidas, experiencias compartidas y explicadas.

Todo sirve para mejorar el trabajo en el aula y ayuda a moldear un oficial de ATU mejor y más fuerte. Yo disfrute de nuestras conversaciones y espero que tengamos muchas más. Las amistades para toda la vida hechas en este entorno fortalecen a ATU.