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Día de la Independencia

Los Americanos realmente saben como celebrar el Día de la Independencia - el “Cuatro de Julio” (“Fourth of July”), y este año no ha sido una excepción. Millones acudieron a los desfiles y los fuegos artificiales a lo largo de todo el país. Estoy seguro de que también hay mucho de esto mismo para nuestros miembros del norte en el Día de Canadá.

Esto está todo bien y es bueno. Pero estoy comenzando a preguntarme durante cuánto más tiempo tendremos algo que celebrar.

En todas partes en las que miro, veo a los ciudadanos perdiendo su independencia. Están perdiendo su capacidad de tener algo que decir sobre los servicios que se supone que tiene que proporcionar el gobierno. Están perdiendo la capacidad para defenderse a ellos mismos contra el trato injusto en el trabajo. Están perdiendo la capacidad para encontrar un trabajo seguro con un sueldo para vivir, y están perdiendo las jubilaciones (el retiro) por las que trabajaron toda su vida para adquirirlas.


Perdiendo el derecho a votar

En los Estados Unidos de América, los pobres, las personas con discapacidades y los ancianos están efectivamente perdiendo el derecho a votar. Y una subclase permanente de trabajadores pobres continua creciendo según van cayendo los sueldos de la clase media.

El corporativismo es la fuerza incorregible que está devorando tanto de la riqueza del mundo que los gobiernos deben ir, con el sombrero en la mano, suplicando a los negocios privados que entreguen los servicios que la gente espera que el sector público proporcione.

Y cuando los negocios privados se hacen cargo de los servicios públicos, los servicios públicos se vuelven siervos de las empresas privadas. El bien público es una consideración secundaria. Poco a poco las corporaciones sobre las que no tenemos control comienzan a gobernar nuestras vidas.

En la industria del transporte de tránsito, las corporaciones multinacionales están apoderándose de más y más de nuestras propiedades. Estos conglomerados parásitos pagan sueldos de miseria y proporcionan servicios inseguros, inaceptables, así ellos pueden mandar la mayor cantidad de dinero de los contribuyentes a países extranjeros.

¿Cómo eso es diferente de la manera en que los Británicos imponían los impuestos injustos a las colonias Americanas antes de la Revolución? Realmente no hay diferencia entre la tiranía de una multinacional extranjera y la tiranía de un gobierno extranjero. El resultado es el mismo – pobreza para más y más gente.

Este panorama tan desalentador y triste puede parecer un poco extravagante para algunos, pero ¿de qué otra manera pueden los extranjeros tomar control de nuestros activos y de los tesoros que nos caracterizan?


Es el momento de luchar

Las corporaciones adoran en el altar del “mercado libre” que es cualquier cosa menos “libre” – puesto que está controlado por las fuerzas monopolizadoras de la globalización. Por lo tanto, la “tasa de mercado” se mantiene baja artificialmente y se fuerza la salida de cualquier competencia verdadera.

Sorprendentemente, a nosotros se nos llama antipatriotas cuando preguntamos o cuestionamos algo de esto. Esos que piensan que a los trabajadores se les debería pagar más que el sueldo abismal dictado por el mercado se les llama socialistas – lo cual, tanto si es cierto como si no, les marca como enemigos de todo lo que es bueno y sagrado.

¿Ha tenido usted ya bastante? Sé que yo sí he tenido bastante. Es el momento de luchar.

En estas páginas usted va a ver ejemplos múltiples de miembros de ATU que están haciendo justo eso. Yo espero que ellos sean fuente de inspiración para que usted se involucre en la lucha en su comunidad.

Ve usted, nosotros no estamos luchando sólo por nuestros trabajos – estamos luchando, como siempre hemos hecho, por la independencia.