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El Local de NYC de Autobuses de Escuelas lucha por las protecciones del empleado

Las luchas por los trabajadores de transporte público son bien conocidas. Nuestros trabajadores de autobuses de escuelas están luchando también.

Los miembros del sindicato local más grande de ATU, el Local 1181 en la Ciudad de New York, han pasado por momentos muy duros. Cuando el multimillonario alcalde Michael Bloomberg estaba dejando el cargo, él despojó a los miembros de una protección laboral que existía desde 1979 y que se remontaba a mucho antes de esa fecha, en otras formas.

En esta revista caminamos a través de la historia reciente de la lucha de los trabajadores de autobuses escolares en una de las ciudades más ricas del mundo. Un lugar en el que los magnates trotamundos compran condominios por $ 100 millones, pero las mujeres y los hombres que trabajan para llevar a los niños a la escuela se convirtieron en el blanco de la envidia de los ricos. ¡Pagados en exceso! ¡Demasiado coste! ¿Grey Poupon?

Frente a toda la fuerza de la ciudad que estaba destruyendo sus contratos y trabajos, el Local fue a la huelga.

Durante la huelga del 2013, con una temperatura de 15 grados Fahrenheit, me coloqué en una línea de piquete en el Bronx y un miembro, una trabajadora pasando apuros económicos y que llevaba ya dos semanas de huelga, me dijo que nuestros miembros del personal eran bienvenidos para ir a su casa a cenar. “Puede que sólo tengamos un Montón de Noodles (fideos),” dijo ella, pero su hogar estaba abierto para nosotros. Lo que estos trabajadores han tenido que sufrir, sólo intentando aferrarse a sus trabajos y sueldos es difícil de explicar completamente.

Un año entero después de la huelga, después de despidos y trastornos masivos, salió elegido un alcalde nuevo. Él venía lleno de promesas y una política muy diferente de la de Bloomberg. El Alcalde deBlasio ofreció su apoyo total, pero juntos no fuimos capaces de conseguir que la legislación se aprobase en Albany en el primer año de la Administración de deBlasio.

Y ha sido una lucha larga y dura el poner el Genio de Bloomberg de vuelta en la botella. El Presidente del Local Michael Cordiello ha sido incansable en sus esfuerzos, trabajando cada día con oficiales de alto rango del ayuntamiento de la ciudad, con los abogados de la ciudad, el Departamento de Educación e Incluso con la legislatura del estado.

Durante la huelga y sus repercusiones, junto al Presidente Cordiello, estaba un oficial notable del sindicato, el Secretario de Actas y Registros, Tom Jemmott. Juntos en casi todas las reuniones que tuvieron lugar, ellos se resistieron a todos los argumentos contra nuestros miembros, y lucharon contra los oficiales que quedaban de la administración de Bloomberg – que no habían sido reemplazados en el gobierno de la ciudad. Ellos prepararon la estrategia de cómo superar la fuerte resistencia en todo el gobierno. Este ataque había llegado en el mismo momento en que los trabajadores y los sindicatos estaban siendo atacados en todo Estados Unidos.

El Sindicato Local estaba estresado. Sólo las facturas legales estaban ya en millones de dólares. Los oficiales trabajaban muchas horas. Los oficiales del local recortaron su propia paga, movieron la sede central a un lugar más económico y recortaron los gastos, incluso su trabajo se volvió más difícil.

La presión que esto puso sobre los miembros también estaba poniendo presión en los oficiales. Ellos llevaban consigo en cada reunión la agonía y la indignación de los miembros. Con el tiempo, esto se cobró un peaje y el corazón de Tom Jemmot dejó de funcionar el verano pasado. ATU y el Local 1181 perdieron a un gran oficial, y Michael Cordiello perdió a un amigo y confidente muy próximo. Pero Michael y los otros oficiales han seguido hacia adelante peleando juntos.

Las noticias están cambiando. El Local parece haberle dado la vuelta a la situación. La ciudad ha extendido los contratos de las empresas de autobuses que emplean a nuestros miembros y aprobaron un suplemento de $42 millones para ayudar a restaurar los sueldos. Pero las soluciones han sido imperfectas y con retraso. Un intento de conseguir que la legislación del estado apoye al alcalde, en sus esfuerzos para restaurar la protección de los empleados, está en camino en Albany en este momento mientras usted está leyendo esto.

Es imposible para nuestros miembros el saber la cantidad de trabajo y energía que se ha puesto en esto dentro del Sindicato Local. Todos nosotros hemos sufrido pérdidas, económicas y personales, en el proceso y nunca se nos podrá compensar por todas ellos.

Pero el Local 1181 sobrevivirá y muy pronto será capaz de restaurar los trabajos, salarios y beneficios que perdieron nuestros miembros y de ayudar a esos que todavía están sufriendo para reconstruir sus vidas. Nos quitamos el sombrero (felicitamos) ante los miembros y oficiales del Local 1181 por mantenerse unidos, trabajando duro y capeando la tormenta del siglo en su industria.