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Crítico sindical del PC quiere hacer que Ontario sea una provincia con “derecho a trabajar”

A continuación se citan extractos de un artículo escrito por Josh Mandryk, estudiante de Derecho dictado durante el verano con el local 793 del  IUOE, reimpreso con autorización:

Junto a los portavoces de Merit Ontario y la Ontario Electrical League, el crítico sindical del PC, Randy Hillier, presentó su proyecto de ley privado para convertir a Ontario en la primera provincia con derecho a trabajar en Canadá. El proyecto de ley será inevitablemente rechazado,  pero es una demostración de que el antisindicalismo agudo ha alcanzado nuestro discurso político principal.


“Republicanización” del PC


El proyecto de ley de Hillier es una prueba irrefutable de la “republicanización” de los PC (conservadores progresistas) de Ontario. Hace mucho tiempo dejó de existir el partido de los conservadores moderados de Bill Davis que ayudaron a establecer el régimen legal laboral progresivo de la posguerra. Esa tradición murió con Mike Harris, cuya Revolución del Sentido Común usó como chivo expiatorio a “los sindicatos”, a quienes recibían subsidios de la Seguridad Social y a los pobres, en su guerra con las familias trabajadoras.

Alejados de los Red Tories de antaño, los PC de hoy parecen seguir el ejemplo de las preferencias de los gobernadores republicanos de extrema derecha, Scott Walker de Wisconsin y Mitch Daniels de Indiana.

Si la experiencia de EE. UU. sirve como referente, el derecho de trabajar suprimiría los salarios de los trabajadores sindicalizados y no sindicalizados en Ontario. Las leyes del derecho al trabajo bajan los salarios de los trabajadores no sindicalizados porque los empleadores ya no sienten la gran necesidade  mantener a raya a los sindicatos organizadores de llamamientos, y porque las tarifas salariales de los sindicatos influyen en las las empresas no sindicalizadas.

Un informe reciente del Instituto de Política Económica determinó que … los trabajadores de tiempo completo en estados  con derecho a trabajar cobran aproximadamente $1.500 menos que sus contrapartes en estados de negociación libre. Los trabajadores sindicalizados y no sindicalizados en estados  con derecho a trabajar también tienen una probabilidad entre un 4,8% y un 5,3% menor de tener un plan de retiro patrocinado por el empleador.


Los 400 estadounidenses en la cima son más ricos que los 150M en el escalón inferior combinados


Si “los sindicatos” fueran la causa de nuestras vicisitudes económicas, ¿cómo se explica que décadas de tarifas sindicalizadas decrecientes en América del Norte hayan sincronizado perfectamente con la desigualdad en rápido aumento? Aquellos que piensan que liberarse de los sindicatos es la respuesta a nuestros problemas económicos solo tienen que observar a los Estados Unidos, donde la sindicalización del sector privado representa un irrisorio 7% y tiende a descender.

Como resultado de décadas de sindicalización descendente −en gran medida debido a las leyes de derecho a trabajar en casi la mitad de los estados−, la desigualdad en Estados Unidos es ahora tan grande que los estadounidenses en la cima son más ricos que los 150M en el escalón inferior combinados.

Esto refleja que al presentar un proyecto de ley que aparenta proteger las libertades y los intereses financieros de los empleados, Hillier no estaba alineado con los trabajadores, sino que estaba alineado con dos lobistas que basaron sus carreras  en el ataque a la industria de la construcción sindicalizada de Ontario.


Consignas falsas


En 1961, el Dr. Martin Luther King, Jr. advirtió que “debemos estar atentos y no dejarnos engañar por consignas  falsas,  como  “el derecho de trabajar”. . . Su propósito es destrozar a los sindicatos de trabajo y la libertad de negociación colectiva mediante la cual los sindicatos han mejorado los salarios y las condiciones de trabajo de todos… ”

Estas palabras son tan verdaderas hoy como el día en que fueron pronunciadas. Se genera un gran entusiasmo en torno a los políticos que declaran haber encontrado una panacea, pero debemos desconfiar de las leyes que cuidan los intereses de grandes empresas en nombre de los empleados y que proponen debilitar los derechos de los trabajadores en nombre de la libertad”.

El artículo completo de Josh Mandryk está disponible en: http://www.thestar.com/opinion/editorialopinion/article/1202544--right-to-work-would-be-wrong-for-ontario