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Pasión y Madurez

El presidente llamó – mi presidente local.

“¿Podrías asistir a la Cena de nuestro Centésimo Aniversario, el año que viene?”

“Por supuesto que sí, Danny...”

Lo siguiente que supe es que me había embaucado – ya que me hizo el “invitado de honor”.

Eso no era algo que realmente me llamaba la atención; quiero decir, la cena si me llamaba la atención – pero no me gustaba la idea de ser el “invitado de honor” en ninguna parte. 

Como sea, asistí. Me pasé unos momentos buenísimos ya que vi a mis 700 amigos, hermanos y hermanas del Local 726 en Staten Island, con los cuales trabajé hombro a hombro, por lo menos por dos décadas.


Mi Local era mucho más difícil que el de ustedes

Este fue un curso de actualización en lo tocante a la importancia que lo puede ser tener un Sindicato. Se trataba de un Local que había tenido muchísimas batallas internas, rencores, peleas y otras interrupciones. Así pues, aquí está un llamado a nuestros Locales que tienen peleas internas - mi Local en los años 1970 y 1980 era mucho más difícil de que como es el suyo hoy en día. ¡Créanmelo!

Pero el punto que llegué a aprender, y la lección para todos nuestros miembros, es como sigue: Las personas que son más apasionadas en las peleas internas de los sindicatos – sí, aún aquellos con los que tienen desacuerdos – por lo general tienen un interés muy de fondo en el Sindicato.
Anteriormente, ya había escrito sobre esto, acerca de las disputas internas que impiden las operaciones de los Sindicatos Locales. ¡A veces parecemos un debate presidencial republicano!


No pude encontrar ningún rencor del pasado

Pero, regresando al Local 726, cuando estaba mirando alrededor del salón, no pude encontrar que existía aún ninguno de los rencores del pasado. Nosotros, como una generación de miembros habíamos madurado. Nos dimos cuenta de que lo que nos separaba era mucho menos importante que lo que nos había unido. Somos, después de todo, el Sindicato.

Un viejo amigo me dijo que el Sindicato no era nada más que una idea. No son nuestros edificios o nuestras pancartas – nuestros contratos o nuestras conexiones, o incluso nuestras huelgas. Es la idea de que operamos mejor unidos que por cuenta propia.

Ese poder crece cuando se comparte. Que (la gente joven va a tener que confiar en mí sobre esto) dentro de veinte años, cuando uno mire retrospectivamente su vida en el Sindicato, se sentirá diferente sobre ese patán que estaba en su contra, o que tal el tipo que le hizo un comentario grosero sobre usted en la reunión del Sindicato. Usted no va a recordar a ese tipo que escribió algo sobre usted en el baño.

Usted va a ver todo lo que hemos logrado al estar juntos, incluso recordará como forzaban entre sí sus diferentes opiniones. Así que se reirá entre dientes sobre qué tan avejentados sus amigos se ven y la cantidad de cabello que están perdiendo.

De hecho, usted podría decir: “Hemos superado nuestras diferencias y hemos logrado que el mundo sea un lugar mejor” o “Estoy contento de que pude desquitarme con ese tipejo!”


Piense hoy en la oportunidad que tiene en sus manos

Por lo tanto, piense hoy sobre la oportunidad que tiene en sus manos, simplemente porque usted tiene un Sindicato para mejorar la vida de su familia, de sus hijos y de su comunidad. Sé que he visto en retrospectiva los últimos 30 años, de los primeros 100 años del Local 726; nuestros miembros sabían durante nuestra celebración, que habíamos logrado cuestiones importantes, construimos un Local en roca sólida, sólo porque hemos encontrado un camino a través de un sindicato democrático para que juntos seamos fuertes y participemos en solidaridad. ¿Y la parte de “invitado de honor”? Fue un honor sentarme allí entre los funcionarios y los miembros de un sindicato local solidario, iniciando su segundo siglo de servicio para las personas que trabajan.


EN LA CUBIERTA:

El miembro del Local 726 –Jim Marsh– después de 30 años de conducir un autobús y de su participación sindical, se podría pensar que Jim necesitaría ayuda. Pero no, él y sus compañeros del Local 726, crecieron juntos, se ayudaron mutuamente y construyeron un Sindicato Local muy fuerte.