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Aquí está lo que usted pueda que no sepa sobre Uber y otras empresas de transporte a pedido

Si usted es un operador de tráfico en cualquier ciudad importante de los Estados Unidos o Canadá, sin duda, usted ha oído acerca de las nuevas “Empresas de la Red de Transporte” (TNCs, del inglés: Transportation Network Companies) que entregan servicio de llamadas, a través de las aplicaciones en los celulares y otros dispositivos móviles. Las empresas como Uber y Lyft se han vuelto muy populares en lo tocante a proporcionar este tipo de servicio “a pedido” y de puerta en puerta, que la mayoría de las veces cuesta menos que un taxi.

Por supuesto que esto ha causado algunos trastornos graves en la industria de los taxis --la cual está sumamente reglamentada. Por ejemplo, todavía no se les a pedido a los conductores de TNC que obtengan “medallones” o permisos para ser conductores de taxis para cobrar tarifas en las áreas metropolitanas, las cuales, entre otros mandatos municipales, hacen que los servicios de taxi sean más caros.

Al principio estas eran buenas noticias para los operadores que estaban en demanda, ya que podrían ganarse dinero en forma decente proporcionando este servicio nuevo y conveniente para el público. Sin embargo, el número de conductores se disparó desde entonces, lo cual causó una reducción en la cantidad de trabajo disponible para cada uno. Como resultado, se ha vuelto difícil, sino imposible, para los trabajadores de TNC ganarse sueldos dignos.

El conductor al cual llama hoy a través de su celular probablemente será una persona jubilada, un trabajador de tiempo parcial, o, posiblemente, incluso un miembro de ATU llevando a cabo trabajos por pedido en su propio tiempo para ganar dinero extra.

Esto suena perfecto, a menos que Uber o Lyft sea su única fuente de ingresos, o si usted es un conductor de tiempo completo en una industria que está siendo afectada por un acaparamiento de aplicaciones en línea [del inglés: app-based] por los trabajadores de tiempo parcial.


‘¡Debería de darte vergüenza Uber!’

Las emociones se desbordan en Nueva York, en donde Uber está tratando de forzar a que Lyft esté fuera del negocio mediante la reducción de un 15 por ciento de sus tarifas. Están gritando: “¡Debería de darte vergüenza Uber!” Un grupo de conductores protestaron recientemente la reducción de tarifas, lo que ha reducido aún más sus ingresos.

Los manifestantes convocaron una huelga para detener el servicio de la aplicación en línea, pero, con 35,000 conductores manejando para la empresa en la ciudad, sería algo así como mover una multitud de gatos para organizar una acción laboral contra Uber en la Gran Manzana [del inglés: Big Apple o New York].

Por supuesto, Uber y Lyft están evitando la sindicalización por medio de afirmar que ellos operan solamente como servicios de tecnología, no como proveedores de tránsito, haciendo que sus conductores sean contratistas individuales en lugar de ser empleados. Sin embargo, el Ayuntamiento de Seattle no les creyó ese argumento y aprobaron una ley que permite a los conductores para las empresas de aplicaciones de transportación por llamadas, que formen sindicatos.

Los miembros de ATU puede que pregunten: “¿Qué tiene esto que ver conmigo?” Y, eso es porque no saben de grupos como Bridj --una empresa que ofrece un servicio privado de autobuses de calidad a través de Internet, a los viajeros urbanos que no desean utilizar el transporte público (vea la página opuesta).


Paratránsito

Además, Uber ha logrado grandes avances en el paratránsito --atrayendo la atención de las comunidades que buscan reducir lo que ellos pagan actualmente-- para proveer servicio a los enfermos, ancianos y personas con discapacidades. Al igual que Amazon.com, las TNCs están ampliando su alcance en una amplia variedad de servicios que ellos no proporcionaban inicialmente; tales como la entrega de paquetes, servicios de reparación de automóviles y servicios médicos, hasta su puerta.

Algunos dicen que esta tendencia es parte de un “anzuelo” de la economía en crecimiento en América del Norte. No importa cómo se le llame, estos nuevos proveedores de servicios contratados individualmente ya están empezando a causar una reducción de sueldos, mientras que enriquecen a los pocos afortunados que controlan la tecnología del creciente número de personas que necesitan encontrar trabajos.

ATU está evaluando esta nueva industria de transportación en demanda de aplicaciones en línea, para determinar, si es que lo hay, que impacto podría tener en el empleo de nuestros miembros y de los trabajadores de transporte en general. Invitamos a todos los que trabajan para los proveedores de transporte de aplicaciones en línea, y en especial a los miembros de ATU, que se pongan en contacto con nosotros. Todas las comunicaciones se llevarán a cabo en estricta confidencialidad.